Fecundación in vitro

Fecundación in vitro 2017-04-23T13:01:52+00:00

En qué consiste

La fecundación in vitro es el tratamiento más utilizado en reproducción asistida. Se basa en poner en contacto óvulos y espermatozoides con el fin de facilitar la fecundación fuera del cuerpo de la mujer. Los embriones resultantes se mantienen en cultivo en el laboratorio y  finalmente son transferidos al útero de la mujer para conseguir la gestación.

En función de la procedencia de los espermatozoides, diferenciamos entre fecundación in vitro conyugal (si provienen de la pareja masculina) o fecundación in vitro con semen de banco. Igualmente, los óvulos pueden pertenecer a la propia mujer o proceder de una donación de óvulos.

Indicaciones:

  • Hombres que presenten una muy baja calidad seminal

  • Mujeres con impermeabilidad tubárica, endometriosis o edad avanzada.

  • Esterilidad de origen desconocido o varios intentos de inseminación artificial sin éxito.

Preguntas más frecuentes sobre la fecundación in vitro

  • ¿Puede ser el tratamiento indicado para mí?

    La fecundación in vitro puede ser el tratamiento indicado en casos como:

    • Factor masculino severo: hombres que presenten una baja calidad seminal, insuficiente para realizar una inseminación artificial
    • Mujeres con impermeabilidad tubárica, endometriosis o una edad avanzada.
    • En casos de esterilidad de origen desconocido, por ejemplo después de varios intentos de inseminación artificial sin éxito.
  • ¿Inseminación artificial o fecundación in vitro?

    En Befertil siempre aconsejamos que ante la duda se lleve a cabo el tratamiento más sencillo y natural posible.

    La inseminación artificial es un tratamiento que puede ser muy efectivo cuando se cumplan unos requisitos mínimos. En algunos casos, por edad de la mujer, obstrucción tubárica o una calidad muy baja del semen, la única solución va a ser la fecundación in vitro.

    En los casos en los que no exista una contraindicación clara y especialmente si la mujer es joven, recomendamos la inseminación artificial. Desde un enfoque global y multidisciplinar de la pareja, potenciando su fertilidad de forma natural muchas parejas que en un principio iban a ser enfocadas a fecundación in vitro han logrado el embarazo mediante inseminación artificial.

  • ¿Qué es la Fecundación in vitro suave?

    Para llevar a cabo un tratamiento de FIV es imprescindible estimular los ovarios con medicación hormonal. A pesar de ser un tratamiento con un importante componente tecnológico, ningún paso tiene una eficacia del 100%: no todos los óvulos son maduros, no todos fecundan correctamente, no todos los embriones tienen el mismo potencial de implantación… La esencia de la FIV es conseguir crear embriones fuera del cuerpo de la mujer para poder elegir entre ellos los que tengan mayor potencial de implantación.

    Sin embargo, también sabemos que no siempre más es mejor. Las estimulaciones ováricas en las que se obtienen un número exagerado de óvulos son mucho menos eficaces y los embriones tienen en general peores morfologías.

    En Befertil somos más partidarios de que, en los casos de mejor pronóstico, se realicen estimulaciones ováricas más suaves, obteniendo una respuesta más fisiológica y unos embriones de mejor calidad.

  • ¿Qué es la ICSI o microinyección espermática?

    En los inicios de la fecundación in vitro era necesario que el hombre tuviese una concentración mínima de espermatozoides. Para conseguir la fecundación, cada óvulo era dispuesto en una gota de medio a la que se le añadían espermatozoides. De forma análoga a lo que ocurre de forma natural, estos espermatozoides penetraban las capas externas del óvulo hasta que uno de ellos alcanzaba a penetrarlo.

    Esta técnica no era viable para hombres con una calidad muy baja del semen. En ese caso, era necesario recurrir a un donante.

    En 1992 se aplicó por primera vez con éxito la técnica de la microinyección espermática o ICSI. Mediante un sistema de micromanipulación acoplado a un microscopio, se introduce físicamente un espermatozoide dentro de cada óvulo. Ahora ya era posible que hasta los casos más severos de baja calidad seminal tuvieran descendencia con sus propios espermatozoides. (Existen embarazos incluso con células precursoras de los espermatozoides)

    La ICSI ha maravillado a la comunidad científica desde el primer día. Al introducir físicamente el espermatozoide en el óvulo nos saltamos muchas barreras fisiológicas:

    • La elección del espermatozoides ya no la hace la naturaleza, sino el biólogo encargado del proceso.
    • Del mismo modo, el punto de inserción del espermatozoide es elegido por el biólogo. Ese punto inicia el eje de simetría del futuro embrión.
    • Es necesario desproteger el óvulo de todas las cubiertas que de forma natural lo protegen para acceder a él.
    • Para ser capaces de inyectar el espermatozoide necesitamos trabajar con un medio mucho más denso. Eso se consigue habitualmente mediante la adición de polivinilpirrolidona, que es inyectada en parte dentro del óvulo.

    La microinyección espermática se ha utilizado durante todos estos años sin ningún problema, y podemos decir que es una técnica segura. Sin embargo, en los últimos años su uso se ha extendido más allá de sus indicaciones, realizándose en el 100% de los casos en algunos centros.

    En Befertil apostamos por utilizar la microinyección espermática o ICSI sólo en los casos en los que exista una indicación.

  • ¿Qué es el cultivo a blastocisto?

    Un embrión humano puede sobrevivir en cultivo fuera del cuerpo de la mujer hasta siete días. Si pasado este período no consigue implantar en el endometrio, el embrión degenera. Antes de este plazo es necesario transferirlo a la mujer o congelarlo.

    El ritmo de divisiones celulares del embrión, su simetría y otros conceptos morfológicos son utilizados durante el cultivo embrionario para asignarle un potencial de implantación a cada embrión.

    Habitualmente, al tercer día post-fecundación el embrión se encuentra en unas ocho células. Es posible clasificarlo en cuatro categorías (A,B, C y D) en función de su morfología.

    Alargar este cultivo hasta el quinto o sexto día tiene sus pros y sus contras. Al hacer más largo el cultivo, somos más exigentes con los embriones y por lo tanto sólo los mejores llegan a un estadío más avanzado (blastocisto). Pero por el mismo motivo, es posible que alguno de los embriones que no ha sobrevivido al cultivo prolongado si lo hubiese hecho en el útero materno.

    Los efectos del cultivo embrionario sobre los embriones es poco conocido. En principio es un proceso seguro, pero se ha demostrado por ejemplo que puede incidir en un menor peso de los niños al nacer.

    En Befertil creemos que no es necesario alargar el cultivo de los embriones fuera de la mujer innecesariamente. En caso en los que por ejemplo se quiera transferir un sólo embrión está más justificado este cultivo prolongado.

  • ¿Qué porcentaje de éxito tiene la fecundación in vitro?

    La tasa de éxito en fecundación in vitro depende en gran medida de la indicación y de la edad de la mujer. En mujeres por debajo de 35 años, la tasa de embarazo por punción es de un 34%, entre 36 y 39 años disminuye al 29% y en mujeres de 40 años o más se reduce a un 19% aproximadamente.

    La tasa de embarazo por punción es el resultado de acumular todas las transferencias (fresco y congelado) procedentes de una sola estimulación y punción ovárica.

  • ¿Qué precio tiene una fecundación in vitro?

    Como en todas las técnicas de reproducción asistida, puede haber una importante variación de precios entre clínicas. El precio medio del tratamiento se sitúa alrededor de los 4000€ sin contar la medicación, que puede ascender a unos 1000€ adicionales.

    Es importante tener en cuenta que muchas clínicas no incluyen en el presupuesto conceptos como la ICSI o la congelación embrionaria. Al comparar dos presupuestos es importante conocer exactamente qué está incluído y qué no lo está (y su precio)

    Como siempre, desde BEfertil, aunque sabemos que es un aspecto importante, te recomendamos que no te bases en el precio para elegir un centro. Encontrarás más información sobre este tema en nuestro apartado como elegir un centro de reproducción asistida.

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Susana, 35

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