En Befertil buscamos e incorporamos constantemente técnicas naturales que puedan ayudar a mejorar la fertilidad de las personas y los ciclos de la mujer. Entre estas técnicas se encuentra el Masaje de Fertilidad, que tiene su origen en el masaje maya, con miles de años de antigüedad.
En la cultura maya, esta técnica manual se usaba para reposicionar los órganos internos de la zona abdominal, en especial el útero, con el fin de mejorar la fertilidad. Según esta tradición, una disposición correcta del útero favorece el flujo sanguíneo y linfático, armoniza el ciclo menstrual y en definitiva facilita la concepción.
El Masaje de Fertilidad que realizamos en Befertil proviene de la aplicación de las enseñanzas de terapeuta inglesa Clare Blake. Se trata de una terapia manual no invasiva que trabaja básicamente tres zonas: la zona lumbar (junto con sacro y cóccix), la zona abdominal y por último el bajo vientre sin llegar al hueso púbico.
La técnica incorpora partes del masaje Maya, así como la acupresión, técnicas vibracionales y el uso de rebozos. La acupresión consiste en la estimulación de determinados puntos en palmas de la mano, pabellones auriculares y plantas de los pies, de forma análoga a la acupuntura. Las técnicas vibracionales se basan en la aplicación de presión mientras se ejercen movimientos para estimular la circulación en determinados puntos. Durante el masaje y en su finalización se utiliza el llamado rebozo, un pañuelo grande de origen mexicano utilizado por las doulas (mujeres que acompañan a otras mujeres en el camino hacia la maternidad). Estas telas tradicionales mexicanas se utilizan para mover y envolver el cuerpo de la mujer, permitiendo una mayor relajación de los músculos y ligamentos.

Es posible realizar el Masaje de Fertilidad en cualquier fase del ciclo de la mujer. Sin embargo, en Befertil entendemos que para mejorar la fertilidad de la mujer es necesario combinar más de una técnica, y preferimos realizar el masaje durante la primera fase del ciclo menstrual, es decir una vez desaparecida la menstruación y antes de la ovulación.
Entre los principales beneficios físicos se encuentran una mejora en la movilidad de pelvis y cadera, un aumento el riego sanguíneo hacia los órganos reproductores y la circulación linfática, mejorando la eliminación de toxinas. Frecuentemente las mujeres observan una mejora en la regularidad de sus ciclos menstruales y en la calidad de regla.
También el moco cervical aumenta su calidad y cantidad, favoreciendo la supervivencia de los espermatozoides tras el coito.
Por otra parte, es importante destacar los beneficios psicológicos del masaje, que rebaja los niveles de estrés y favorece la liberación de endorfinas.
La técnica del masaje de fertilidad está indicada tanto en la búsqueda natural del embarazo como en determinados momentos de las técnicas de reproducción asistida, ayudando a mejorar sus resultados.


